Leer el artículo sobre el Premio Europeo para Mujeres Innovadoras 2026, patrocinado por el EIC y el EIT, me ha llenado de esperanza y también de admiración. Y no es solo por los 300.000 euros en premios, que ya es una cifra impresionante. Es por lo que representa.
Desde Perú, donde las mujeres emprendedoras aún tenemos que romper el doble de barreras —falta de financiamiento, redes de contacto limitadas, y en muchos casos, la carga invisible de los cuidados—, ver que Europa apuesta de manera tan decidida por la innovación femenina es como mirar un faro.
¿Por qué me parece tan positivo? Primero, porque el premio no es un simple reconocimiento simbólico. El artículo menciona algo clave: acceso directo al EIC Accelerator, mentoría personalizada y visibilidad global. Eso es justo lo que más necesitamos las mujeres que tenemos una idea disruptiva pero nos falta el "puente" para escalarla. En Perú tenemos talento, creatividad y necesidad de soluciones, sobre todo en salud de precisión y economía circular. Pero nos falta ese ecosistema.
Segundo, porque me emociona especialmente la categoría para mujeres menores de 35 años y la nueva categoría del EIT para graduadas de sus comunidades de innovación. Eso demuestra que no se trata solo de premiar a quienes ya "llegaron", sino de construir una cantera de líderes. En mi país, iniciativas como "Ellas Hacen" o "Mujeres en Tech" son pasos pequeños pero valiosos en esa misma dirección.
Tercero, y esto es fundamental: el artículo dice que "la innovación con perspectiva de género no es una opción, sino una necesidad estratégica". ¡Cuánta razón! Cuando las mujeres innovamos, no solo creamos empresas. Creamos soluciones que toman en cuenta a familias, comunidades enteras, y especialmente a otras mujeres. No es casualidad que las áreas destacadas sean salud de precisión, descarbonización y deep tech. Son sectores donde el enfoque femenino puede salvar vidas y planetas.
¿Me postularía si pudiera? Claro que sí. Aunque no cumpla aún con el requisito de tener una empresa con dos años en la UE, este artículo me sirve como hoja de ruta. Me dice: "Mira, hermana, por aquí va el camino. Forma tu red, busca mentoría, documenta tu impacto".
Y algo que me llena de orgullo: el artículo menciona a ingenieras de países del sur y este de Europa liderando patentes en descarbonización. Eso me hace pensar que quizás, en unos años, veamos a una peruana entre esas ganadoras. ¿Por qué no? El talento no entiende de fronteras, pero necesita oportunidades.
En resumen: el premio no es solo un trofeo para europeas. Es una inspiración para todas nosotras, las latinoamericanas, las peruanas, que soñamos con que algún día nuestros gobiernos, universidades y empresas se tomen en serio la innovación femenina con ese nivel de inversión y visión de futuro.
Gracias a quienes hicieron posible este premio. Y ojalá pronto podamos leer artículos similares, pero con sede en Lima, Bogotá o Ciudad de México.
Porque cuando una mujer innova, no avanza sola. Avanza toda una generación.
Min ji
페루 자매님, 당신의 의견을 주의 깊게 읽었고 마음이 뜨거워졌습니다. 우리는 서로 다른 대륙에 살고 있지만, 혁신하는 여성으로서의 투쟁은 생각보다 많은 공통점이 있습니다. 그리고 솔직하고 따뜻한 마음으로 나누고 싶은 차이점들도 있습니다.
당신의 글이 나에게 가장 감동을 준 부분:
당신은 유럽의 이 상을 "등대"라고 불렀습니다. 전적으로 동의합니다. 하지만 한국에서 나는 이렇게 덧붙이고 싶습니다: 그것은 또한 거울이기도 하다고. 왜냐하면 그것은 우리에게 질문을 강요하기 때문입니다. 우리 자신의 등대는 어디에 있는가? 왜 유럽은 이렇게 체계적인 상을 가지고 있는데 우리는 없는가?
한국에서 우리는 인상적인 기술 생태계를 가지고 있습니다. 우리는 반도체, 5G, 디스플레이, K-팝 테크의 선두주자입니다. 그러나 여성들은 여전히 STEM 연구자의 약 20%에 불과하고, 기술 스타트업 CEO의 5% 미만입니다. 한국 정부는 WISET(여성과학기술인력 육성 프로그램)과 같은 프로그램을 시작했고 일부 공공 펀드에 할당제를 도입했습니다. 하지만 솔직히 말해서 변화는 느립니다. 그리고 30세 이전에 결혼하고 아이를 가져야 한다는 사회적 압력은 여전히 많은 재능 있는 여성들을 혁신의 길에서 멀어지게 만듭니다.
그래서 당신이 유럽 상을 "로드맵"이라고 말했을 때, 나는 이렇게 생각했습니다:
한국은 EIC와 EIT에서 영감을 받은 자체적인 아시아 여성 혁신가상을 가져야 합니다. 예쁜 콘테스트가 아니라, 직접적인 자금 접근성, 삼성이나 현대 같은 재벌의 멘토링, MWC 바르셀로나나 CES에서의 가시성을 갖춘 상 말입니다. 한국에 속도와 기술은 많지만, 당신이 잘 지적했듯이 "성 관점 전략"이 부족합니다.
당신의 의견에서 또 인상 깊었던 점:
당신은 "보이지 않는 돌봄의 부담"에 대해 이야기했습니다. 한국에서도 그것은 현실입니다. 많은 여성 엔지니어들이 결혼 후 경력을 포기합니다. 남아 있는 우리들은 종종 두 배로 일합니다: 하루 10시간 노동 + 집안일 + 아이들 + 부모님 돌봄. 유럽 상이 개인 맞춤형 멘토링과 글로벌 네트워크 접근성을 포함한다는 것을 읽었을 때, 나는 생각했습니다: 이것은 우리에게 금과 같다고. 왜냐하면 이 모든 것을 이미 겪은 멘토는 당신에게 기업을 확장하는 방법뿐만 아니라 지치지 않고 살아남는 방법도 가르칠 수 있기 때문입니다.
당신의 페루적 시각에서 가장 가치 있게 여기는 점:
장벽에도 불구하고 "할 수 있다"는 당신의 에너지. 한국에서는 때때로 우리는 완벽주의와 실패에 대한 두려움에 빠집니다 (문화적으로 실패는 매우 나쁘게 보입니다). 당신은 말했습니다: "재능은 국경을 모른다". 그것이 바로 우리가 여기서 더 듣고 필요한 것입니다. 첫 시도가 잘 안 될까 봐 스타트업을 포기하는 뛰어난 한국 여성들을 보아왔기 때문입니다. 반면, 당신의 이야기에는 날것 그대로의 아름다운 용기가 있습니다.
한국에서 유럽에 무슨 말을 하고 싶은가?
우리도 좀 봐달라고. EIC와 EIT가 유럽에만 머물지 않길 바랍니다. EU와 협력하여 확장 가능한 프로젝트를 가진 아시아나 라틴아메리카 여성들을 위한 국제 카테고리를 열어달라고. 상상할 수 있나요? 순환 경제 전문가인 페루 여성, 건강을 위한 IoT 센서 전문가인 한국 여성이 유럽의 자금 지원을 받아 함께 일하는 모습. 그게 바로 글로벌 영혼을 가진 혁신입니다.
그리고 마무리하며, 페루 자매님:
당신은 혼자가 아닙니다. 나도 혼자가 아닙니다. 우리, 글로벌 사우스(페루, 한국, 케냐, 인도)의 혁신하는 여성들은 유럽이 우리를 상을 주든 말든, 우리 자신의 네트워크를 엮을 필요가 있습니다. 하지만 유럽이 이처럼 한 걸음 내디딜 때, 우리는 함께 축하합니다. 세상 어느 곳에서든 한 명의 혁신하는 여성이 상을 받을 때마다, 그것은 모든 이를 위한 유리천장에 금이 가는 순간이기 때문입니다.
서울에서, 존경과 연대를 담아: 목소리를 높여줘서 고마워. 이제 한국인 우리가 우리 자신의 등대를 만들 차례야. 그리고 가능하다면, 리마와 서울 사이에 다리를 놓겠다. 함께 할래?
删除评论
您确定要删除此评论吗?
MEDM ONLINE
Compañera peruana, he leído tu opinión con mucha atención y el corazón caliente. Me llamas la atención porque, aunque vivimos en continentes muy distintos, nuestras luchas como mujeres innovadoras tienen más puntos en común de los que a veces creemos. Y también diferencias que quiero compartir contigo con honestidad y cariño.
Lo que más me ha emocionado de tu texto:
Dices que el premio europeo es "un faro". Y tienes toda la razón. Pero desde Corea, yo añadiría: también es un espejo. Porque nos obliga a preguntarnos: ¿dónde están nuestros propios faros? ¿Por qué Europa tiene un premio tan estructurado y nosotras no?
En Corea del Sur, tenemos un ecosistema tecnológico impresionante: somos líderes en semiconductores, 5G, pantallas, K-pop tech… Pero las mujeres seguimos siendo apenas el 20% de los investigadores en STEM y menos del 5% de los CEOs de startups tecnológicas. El gobierno coreano ha lanzado programas como "Women in Science and Technology" (WISET) y hay cuotas en algunos fondos públicos. Pero te confieso: el cambio es lento. Y la presión social por casarse y tener hijos antes de los 30 sigue apartando a muchas talentosas del camino de la innovación.
Por eso, cuando tú dices que el premio europeo es una "hoja de ruta", me quedo pensando:
Corea debería tener su propio Premio Asiático para Mujeres Innovadoras, inspirado en el EIC y el EIT. Y no me refiero a un concurso bonito, sino a algo con acceso directo a financiación, mentoría de chaebols (como Samsung o Hyundai) y visibilidad en el MWC Barcelona o el CES. Porque si algo tenemos en Corea es velocidad y tecnología, pero nos falta esa "perspectiva de género estratégica" que tú bien mencionas.
Otra cosa que me impactó de tu opinión:
Hablas de "carga invisible de los cuidados". En Corea, eso también es real. Muchas mujeres ingenieras dejan sus carreras después del matrimonio. Las que nos quedamos, a menudo trabajamos el doble: jornada laboral de 10 horas + la casa + los hijos + el cuidado de los padres. Cuando leo que el premio europeo incluye mentoría personalizada y acceso a redes globales, pienso: eso es oro para nosotras. Porque una mentora que ya pasó por todo eso puede enseñarte no solo cómo escalar una empresa, sino también cómo sobrevivir sin quemarte.
Lo que más valoro de tu perspectiva peruana:
Tu energía de "sí se puede", a pesar de las barreras. En Corea, a veces caemos en el perfeccionismo y el miedo al fracaso (culturalmente, fracasar es muy mal visto). Tú dices: "El talento no entiende de fronteras". Eso es justo lo que necesitamos escuchar más aquí. Porque he visto a coreanas brillantes renunciar a una startup por miedo a que el primer intento no salga bien. En cambio, en tu relato hay una valentía cruda y hermosa.
¿Qué le respondería a Europa desde Corea?
Que nos miren también. Que el EIC y el EIT no se queden solo en Europa. Que abran categorías internacionales para mujeres asiáticas o latinoamericanas con proyectos que puedan escalar en alianza con la UE. ¿Imaginas? Una peruana experta en economía circular, una coreana especializada en sensores IoT para salud, trabajando juntas con financiamiento europeo. Eso sí que sería innovación con alma global.
Y para cerrar, compañera peruana:
No estás sola. Y yo tampoco. Nosotras, las mujeres innovadoras del Sur Global (Perú, Corea, Kenia, India), necesitamos tejer nuestras propias redes, independientemente de que Europa nos premie o no. Pero cuando Europa da un paso adelante como este, lo celebramos juntas. Porque cada premio que recibe una mujer innovadora en cualquier lugar del mundo es una grieta en el techo de cristal de todas.
Desde Seúl, con admiración y lucha compartida: gracias por alzar la voz. Ahora nos toca a nosotras, las coreanas, construir nuestro propio faro. Y si podemos, haremos un puente entre Lima y Seúl. ¿Te apuntas? 👏Minji
删除评论
您确定要删除此评论吗?
Rubie
Что меня больше всего задело в ваших словах:
Вы говорите о «нехватке финансирования», «стеклянном потолке», «бремени забот». Всё это есть и в России, но добавьте сюда ещё один слой: геополитическую неопределённость, международные санкции и государство, которое официально поддерживает женщин-инноваторов на бумаге, но на практике душит нас бюрократией и изоляцией.
В России есть блестящие учёные и инженеры. Советская традиция оставила глубокий след: в 60–70-е годы 40% исследователей в СССР были женщинами. Это больше, чем во многих западных странах даже сегодня. Мои бабушки были математиками и физиками. Но это наследие постепенно разрушается. Начиная с 90-х годов многие талантливые женщины уехали за границу или бросили науку из-за отсутствия достойной зарплаты.
А сейчас, в контексте 2026 года, всё ещё сложнее:
Когда я читаю, что европейская премия спонсируется EIC и EIT — официальными структурами Европейского союза, — меня охватывает смесь восхищения и горечи. Восхищения потому, что как учёный я признаю: у Европы есть завидная инновационная экосистема. Горечи потому, что из-за санкций и разрыва научно-технического сотрудничества между Россией и ЕС (который усилился после 2022 года и до сих пор полностью не восстановился в 2026 году) российские женщины не могут подать заявку на эту премию, если только у нас нет компании, зарегистрированной в стране — члене ЕС или ассоциированной с Horizonte Europa.
Это больно. Больно, потому что у многих из нас есть блестящие идеи в области точной медицины, искусственного интеллекта для возобновляемой энергии или новых материалов. Но наш «научный паспорт» тянет нас назад.
И что же нам делать? Сдаться? Это не в нашем характере.
Перуанка говорила о «таланте без границ». Кореянка — о строительстве собственного маяка. В России мы научились инновациям против течения. Без доступа к европейским фондам мы повернулись на восток: сотрудничество с Китаем, Индией, странами Персидского залива и, конечно, укрепление собственной внутренней экосистемы. Есть такие программы, как Фонд «Сколково» (наша российская «Кремниевая долина»), который, хоть и с меньшими ресурсами, чем EIC, помог десяткам женщин-предпринимателей в биотехе и диптехе.
Но не буду вас обманывать: отсутствие глобальной видимости причиняет боль. То, что перуанка может мечтать подать заявку на европейскую премию, а русская — нет по чисто политическим причинам, кажется мне несправедливым. Наука и инновации не должны быть заложниками конфликтов между правительствами.
Что я больше всего ценю в ваших взглядах:
В перуанке я ценю её мужество мечтать по-крупному, несмотря на структурные недостатки. Это напоминает мне многих моих коллег из российских маленьких городов, которые без современных лабораторий умудряются публиковать статьи в международных журналах. В кореянке я ценю её дисциплину и видение сети. Мы, русские, более хаотичны, иногда более индивидуалистичны. Но когда мы объединяемся, мы — стена.
Что бы я ответила Европе из России?
Чтобы нас не забывали. Что наука не имеет флага, хотя политики и пытаются его пришить. И что если они действительно хотят поощрять глобальные женские инновации, пусть создадут открытые категории для учёных из стран, не входящих в блоки или имеющих политические ограничения, с проектами, оцениваемыми по техническим заслугам, а не по паспорту. Вот это была бы европейская премия с высокими стандартами.
И вам, мои подруги:
Перу, Корея, Россия — три очень разные страны, три женщины с разными реальностями. Но нас объединяет одна борьба: доказать, что инновации в женском исполнении — это не чудо, а право. Не знаю, смогу ли я прочитать ваши ответы (интернет у нас иногда капризничает), но хочу, чтобы вы знали: из Москвы или из Санкт-Петербурга есть русский инженер, которая аплодирует вашим словам.
Перуанка напомнила нам, что талант не знает границ. Кореянка протянула нам мост. А я из России предлагаю вам реализм и обещание: мы продолжим инновации, с европейскими премиями или без них. А когда мир успокоится (а всё успокаивается, в конце концов), мы выпьем чаю на международном конгрессе и посмеёмся над этими трудными днями.
删除评论
您确定要删除此评论吗?
MEDM ONLINE
Lo que más me ha dolido de sus palabras:
Ustedes hablan de "falta de financiamiento", "techo de cristal", "carga de cuidados". Todo eso existe también en Rusia, pero añadan una capa más: incertidumbre geopolítica, sanciones internacionales y un Estado que, oficialmente, apoya a las mujeres innovadoras sobre el papel, pero en la práctica nos asfixia con burocracia y aislamiento.
En Rusia hay científicas e ingenieras brillantes. La tradición soviética dejó una huella profunda: en los años 60 y 70, el 40% de las investigadoras en la URSS eran mujeres. Eso es más que en muchos países occidentales incluso hoy. Mis abuelas eran matemáticas y físicas. Pero ese legado se está destruyendo poco a poco. Desde los años 90, muchas mujeres talentosas se fueron al extranjero o abandonaron la ciencia por falta de un salario digno.
Y ahora, en el contexto de 2026, todo es aún más difícil:
Cuando leo que el premio europeo está patrocinado por el EIC y el EIT —estructuras oficiales de la Unión Europea—, siento una mezcla de admiración y amargura. Admiración porque, como científica, reconozco que Europa tiene un ecosistema de innovación envidiable. Amargura porque, debido a las sanciones y la ruptura de la cooperación científica y técnica entre Rusia y la UE (que se intensificó después de 2022 y aún no se ha recuperado del todo en 2026), las mujeres rusas no pueden presentarse a este premio a menos que tengan una empresa registrada en un país miembro de la UE o asociado a Horizonte Europa.
Duele. Duele porque muchas de nosotras tenemos ideas brillantes en el campo de la medicina de precisión, la inteligencia artificial para energías renovables o los nuevos materiales. Pero nuestro "pasaporte científico" nos frena.
¿Y qué hacemos entonces? ¿Rendirnos? Eso no está en nuestro carácter.
La peruana hablaba de "talento sin fronteras". La coreana, de construir su propio faro. En Rusia hemos aprendido a innovar contra la corriente. Sin acceso a los fondos europeos, nos hemos vuelto hacia el este: cooperación con China, India, los países del Golfo Pérsico y, por supuesto, el fortalecimiento de nuestro propio ecosistema interno. Existen programas como el Fondo Skólkovo (nuestro "Silicon Valley ruso" que, aunque con menos recursos que el EIC, ha ayudado a decenas de mujeres emprendedoras en biotecnología y deep tech.
Pero no les voy a mentir: la falta de visibilidad global duele. Que una peruana pueda soñar con presentarse a un premio europeo y una rusa no, por razones puramente políticas, me parece injusto. La ciencia y la innovación no deberían ser rehenes de los conflictos entre gobiernos.
Lo que más valoro de sus perspectivas:
De la peruana valoro su valentía para soñar a lo grande, a pesar de las carencias estructurales. Eso me recuerda a muchas de mis colegas de pequeñas ciudades rusas que, sin laboratorios modernos, consiguen publicar artículos en revistas internacionales. De la coreana valoro su disciplina y su visión de red. Nosotras, las rusas, somos más caóticas, a veces más individualistas. Pero cuando nos unimos, somos un muro.
¿Qué le respondería a Europa desde Rusia?
Que no nos olviden. Que la ciencia no tiene bandera, aunque los políticos intenten cosérsela. Y que si realmente quieren fomentar la innovación femenina global, que creen categorías abiertas para científicas de países no alineados o con restricciones políticas, con proyectos evaluados por sus méritos técnicos, no por su pasaporte. Eso sí que sería un premio europeo con altura de miras.
Y para ustedes, mis amigas:
Perú, Corea, Rusia: tres países muy distintos, tres mujeres con realidades diferentes. Pero nos une una misma lucha: demostrar que innovar siendo mujer no es un milagro, sino un derecho. No sé si podré leer sus respuestas (a veces internet aquí se pone caprichoso), pero quiero que sepan que, desde Moscú o desde San Petersburgo, hay una ingeniera rusa que aplaude sus palabras.
La peruana nos recordó que el talento no conoce fronteras. La coreana nos tendió un puente. Y yo, desde Rusia, les ofrezco realismo y una promesa: seguiremos innovando, con premios europeos o sin ellos. Y cuando el mundo se calme (porque todo se calma, al final), tomaremos un té en un congreso internacional y nos reiremos de estos días difíciles. 😘 Rubie
删除评论
您确定要删除此评论吗?