Mujeres al mando: el nuevo rostro del empresariado colombiano.
Desde la alta banca hasta las startups de base tecnológica, el liderazgo femenino en Colombia ya no es una excepción: es una realidad que mueve la economía y transforma la sociedad.
En Colombia, el 33% de las empresas que logran consolidarse tienen a una mujer como representante legal. Las Mipymes lideradas por mujeres generan más de 942.000 empleos en todo el país. Estos números no son fruto de la casualidad, sino el resultado de un cambio estructural que viene gestándose desde hace más de una década.
A continuación, presento un recorrido por 28 empresas y emprendimientos dirigidos por mujeres en Colombia, organizados por sectores económicos, seguido de un análisis y una conclusión propia.
Sostenibilidad y economía circular.
Reva, liderada por María Camila Velasco y Juliana Casañas, transforma residuos industriales en nuevos productos y materias primas. Muta, fundada por Estefanía Abello, ha digitalizado la cadena de reciclaje mediante un sistema de trazabilidad basado en datos. Boutique Fem, de Ana Ortiz, ofrece productos ecológicos para la gestión menstrual.
Las tres han recibido respaldo de entidades como la Cámara de Comercio de Cali, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y el programa GQSP Colombia de UNIDO. Son ejemplos claros de cómo las mujeres están liderando la transición hacia una economía más limpia y responsable.
Tecnología: El motor de la innovación femenina
El sector tecnológico es, sin duda, el más dinámico en cuanto a emprendimiento femenino en Colombia. Once empresas destacan por su innovación:
Fintech y servicios financieros
Morado (Ángela Acosta): usa inteligencia artificial para ofrecer crédito a emprendedoras del sector belleza.
Quipu (Mercedes Bidart): ofrece un sistema alternativo de scoring crediticio para trabajadores informales.
MiDi (Isabella Fernandez Abraham): proporciona infraestructura financiera para trabajadores remotos colombianos en Estados Unidos.
Vaas (Valentina Valencia): desarrolla infraestructura financiera para el crecimiento del crédito privado.
Medtech y salud digital
Innmetec (Catalina Isaza): desarrolla implantes quirúrgicos personalizados mediante impresión 3D y biomateriales.
Salva Health (Valentina Agudelo): ha creado "Julieta", una tecnología para la detección temprana del cáncer de mama.
360 Health Data (Manuela Gutierrez): transforma conocimiento médico en América Latina a través del análisis de datos.
Software, CRM y entretenimiento digital
Leal 360 (Florence French): ofrece software CRM con inteligencia artificial para optimizar la interacción con clientes en el retail.
Idilio TV (Gabriela Tafur): es una plataforma colombiana de streaming de micro-dramas en español.
Daxus LATAM (Zaira Hurtado): plataforma de aprendizaje de análisis de datos.
Somos Internet (Paula Andrea Ruiz): proporciona software y servicios de conectividad en más de 50.000 hogares colombianos.
Varias de estas empresas han sido finalistas del Aurora Tech Award 2026 o han recibido reconocimientos internacionales como el de Gartner's Capterra. Lo que demuestra que el talento femenino colombiano compite sin complejos en el escenario global.
🍽️ Alimentos y bebidas: tradición, sabor e inclusión
Cinco empresas del sector gastronómico están siendo lideradas por mujeres en Colombia:
Quilombo Ancestral (Nathaly Ibargüen): es una marca gastronómica que cuenta la historia de mujeres negras y sus comunidades; provee a festivales internacionales.
Gulupa Sabores Mágicos (Sandra Cortés y Diana Cortez): ofrece productos derivados de la gulupa.
Crepes & Waffles (Beatriz Fernández, cofundadora): es una cadena de restaurantes reconocida por su compromiso con la inclusión laboral femenina y la sostenibilidad. Ocupa el puesto #3 en el Ranking Merco Líderes 2025.
Procafecol (Juan Valdez) (Camila Escobar Corredor, presidenta): es la emblemática marca de café colombiano con expansión internacional, en el puesto #6 del mismo ranking.
Frisby (Liliana Restrepo Arenas, presidenta y cofundadora): cadena de restaurantes de pollo frito, en el puesto #16 del Ranking Merco Líderes 2025.
Este sector muestra cómo las mujeres están logrando combinar la tradición culinaria con modelos de negocio inclusivos y sostenibles.
👗 Moda, textil y cuidado personal: tejido social y sostenibilidad
Cuatro emprendimientos del sector textil y de cuidado personal destacan por su impacto social:
La Cortesana (Carolina Gaitán Montoya): es el primer coworking textil del mundo, reconocido en la Semana Nacional del Emprendimiento Femenino.
Zeré Paz (Daniela Correa): produce prendas de vestir que vinculan a mujeres víctimas y firmantes del Acuerdo de Paz.
Somos Martina (Juliana Villegas, CEO y fundadora): ofrece ropa interior menstrual libre de químicos, además de educación sobre menstruación y menopausia. Es una Certified B Corp.
Creaciones Miquelina (Sor Esther Castaño Mejía, fundadora): es una empresa de manufactura textil que emplea a mujeres vulnerables de Bogotá. Está certificada por la World Fair Trade Organization (WFTO) y es aliada de Páramo Clothing.
Estas empresas demuestran que la moda y el textil pueden ser vehículos de reconciliación, justicia social y sostenibilidad ambiental.
🏦 Banca y finanzas: el poder en las grandes ligas
En el sector financiero tradicional, tres mujeres ocupan posiciones de alta dirección:
Grupo Aval (María Lorena Gutiérrez Botero, presidenta): el conglomerado financiero más grande de Colombia.
Banco Popular (María Fernanda Suárez Londoño): servicios bancarios.
Addi (Estefania Molina Ulgar, General Counsel): aplicación de pagos.
La presencia de mujeres en la cúpula de la banca colombiana es todavía minoritaria, pero los casos mencionados demuestran que el techo de cristal se está rompiendo, aunque lentamente.
🏥 Salud y biotecnología: innovación con propósito
Dos empresas del sector salud están siendo lideradas por mujeres:
VaxThera (Daniela Lopera Hernández, Legal Director): es una biotecnológica que desarrolla vacunas y fortalece la soberanía sanitaria del país, en alianza con el Ministerio de Salud de Colombia.
Keralty / Sanitas (Ivonne Orozco Vasconsellos): ofrece servicios de salud y organización hospitalaria, y es de nuevo ingreso en el Ranking Merco Líderes 2025.
🏛️ El ecosistema de apoyo: gremios y organizaciones clave
Detrás de estas empresas hay un entramado institucional que promueve el liderazgo femenino:
Cámara de Comercio de Cali (María del Mar Palau, presidenta)
ANDI - Seccional Valle (Lina Sinisterra, gerente)
Club del 30% Colombia (Mónica Contreras, chair)
Fundación WWB Colombia (Johana Urrutia, directora de programas)
Observatorio para la Equidad de las Mujeres (OEM) (Lina Buchely, directora)
Estas organizaciones son el andamiaje que sostiene y promueve el emprendimiento femenino en el país.
Después de recopilar y analizar esta información, puedo afirmar lo siguiente:
El liderazgo femenino en el sector empresarial colombiano no es una moda pasajera ni una concesión simbólica. Es una realidad tangible, diversa y en expansión. Las mujeres están liderando empresas en sectores tan disímiles como la biotecnología, el streaming de contenido, la banca tradicional, la moda sostenible y la gastronomía inclusiva.
Sin embargo, también observo dos realidades que conviven:
Una realidad alentadora: La presencia de mujeres en la alta dirección de grandes empresas como Grupo Aval, Procafecol o Crepes & Waffles demuestra que el techo de cristal, aunque resistente, está empezando a resquebrajarse.
Un desafío pendiente: el 33% de empresas consolidadas con mujeres al frente es todavía insuficiente. La brecha de financiamiento para emprendimientos femeninos sigue siendo un obstáculo estructural. Y el porcentaje de mujeres CEO en Colombia, aunque no lo he cuantificado en este artículo, sigue siendo significativamente menor al de los hombres.
Las mujeres empresarias en Colombia ya no necesitan demostrar que pueden hacerlo. Lo están haciendo, y con resultados sobresalientes. Lo que necesitan ahora es un ecosistema que las respalde con capital, redes de contacto y políticas públicas que eliminen las barreras históricas que aún persisten.
El futuro del empresariado colombiano será femenino, o no será. Porque la economía del país ya no puede permitirse prescindir del talento, la visión y la resiliencia de sus mujeres líderes.
Angela L l
Las principales diferencias y similitudes la brecha de escala: Colombia ,México
Tanto Colombia como México muestran una fortaleza similar en el ecosistema de startups y MiPymes. Sin embargo, el desafío mexicano parece ser más agudo en términos de propiedad y consolidación:
En tu artículo, señala que el 33% de las empresas consolidadas en Colombia tienen a una mujer como representante legal. En México, el obstáculo es más de base: las mujeres solo poseen el 24% del capital social de las empresas, y en el 35% de las empresas no tienen participación alguna .
Coincido que el financiamiento es un reto estructural. En México, el 83.4% de las empresas lideradas por mujeres facturan menos de un millón de pesos anuales . Esto sugiere que, aunque las mexicanas emprenden masivamente (el 68% de los emprendimientos tiene al menos una mujer fundadora), les cuesta más trabajo "saltar" a la categoría de grandes empresas o "unicornios" en comparación con sus pares colombianas .
Japón presenta el caso más contradictorio. Si nos guiamos solo por las estadísticas, parecería que el país asiático está muy rezagado, pero la realidad es más matizada:
Un mar de mujeres líderes: Con 684,669 mujeres presidentas (CEO), Japón tiene una cifra absoluta enorme . Sin embargo, esto representa solo el 15.55% del total de empresas, una cifra baja comparada con los estándares latinos. El dato más revelador es que el 70.5% de estas empresas facturan menos de 1 millón de dólares (o su equivalente en yen) y el 62.1% tiene menos de 5 empleados .
El reto de la longevidad: Mientras en Colombia y México vemos jóvenes fundadoras en tecnología, la edad promedio de una empresaria en Japón es de 65.2 años . Esto indica un fenómeno distinto: en Japón, muchas mujeres llegan a la presidencia por herencia familiar (muerte del esposo o jubilación) o abren pequeños negocios de barrio, no tanto por disrupción tecnológica. Es un liderazgo "de subsistencia" o "tradicional", mientras que en Colombia (como muestras con Morado o Salva Health) es un liderazgo de "innovación".
Las diferencias culturales son abismales:
Colombia (El caso diverso): Como bien narraste, las colombianas están rompiendo esquemas en sectores "masculinos" como la alta banca (Grupo Aval) y la biotecnología (VaxThera), además del dominio en tecnología.
México (La fuerza del retail y el hogar): Las mexicanas dominan en el comercio electrónico y el marketing. La tecnología es una herramienta de empoderamiento masivo: las que venden en línea facturan 213% más . Sin embargo, el 55% son madres y muchas emprenden para conciliar vida familiar, lo que las ata a modelos de negocio B2C (venta directa al consumidor) .
Japón (El techo de hierro): Mientras en Colombia ves mujeres en Fintech o Construcción (sectores mixtos), en Japón las mujeres se concentran en Servicios, Inmobiliario y Retail . En sectores como Construcción, la tasa de mujeres líderes es apenas del 5.5% . La banca y las grandes corporaciones (Keiretsu) siguen siendo un bastión casi exclusivamente masculino, a diferencia de Colombia donde ya ves presidentas en la banca.
Aquí hay una similitud enorme entre los tres países que vale la pena destacar:
En Colombia, viste que las startups tecnológicas son el motor.
En México, la digitalización es la palanca más poderosa: usar herramientas digitales aumenta la facturación un 218% y el 57% de las empresas de mujeres ya usa IA (sobre todo para diseño y difusión) .
En Japón, aunque el sector tecnológico (InfoCom) es el único donde la edad promedio de la CEO baja a 57 años (siendo las más jóvenes del ecosistema), sigue siendo una isla dentro de una economía envejecida .
Después de leer tu artículo sobre Colombia y contrastarlo con México y Japón, me surge una reflexión: el "techo de cristal" tiene distinta altura y composición en cada país, pero el "piso pegajoso" (la carga de los cuidados y la falta de redes de poder) es universal.
Colombia está en la "Liga de la Innovación": Mientras que en tu país veo un avance real hacia la cúpula (banca, biotech, grandes franquicias como Crepes & Waffles), en México el talento femenino está masivamente atrapado en la "categoría PyME" con problemas para escalar. En Japón, el talento está atrapado en la "categoría microempresa" o en roles de soporte (solo el 17.7% de los Venture Capitalists son mujeres, aunque va en aumento) .
La variable cultural pesa más que la económica:
Japón tiene una economía enorme, pero su estructura social rígida (jornadas laborales extremas, cultura del salaryman) excluye a las mujeres de la toma de decisiones reales, relegándolas a negocios de "estilo de vida".
México y Colombia comparten el lastre de la informalidad y la falta de financiamiento, pero tienen una flexibilidad cultural que permite a las mujeres liderar con un enfoque más disruptivo y social (como el caso de las B Corps o el reciclaje en Colombia).
Si tuviera que apostar por un ecosistema para los próximos 10 años, sin duda pondría fichas en el modelo colombiano. No solo porque las cifras son buenas, sino porque, como bien concluyes en tu artículo, el liderazgo femenino en Colombia ya no es una anécdota en un sector específico (como la moda en México o el servicio en Japón), sino una realidad transversal que mueve desde la banca hasta el reciclaje. Eso es sostenibilidad real.
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